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El actual edificio del Centro de Desarrollo Sociocultural de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, ubicado en la Plaza de España, se dedica a cárcel y casa consistorial durante el siglo XVII.
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Entre los años 1673 y 1675, se reconstruyó la manzana que hoy ocupa el Centro de Desarrollo Sociocultural de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Los responsables de la reconstrucción también promovieron la restauración de la torre y quisieron dejar constancia del hecho, ordenando esculpir la gran placa que se conserva sobre la entrada principal del edificio:

"Esta obra hizo esta villa a su costa año de 1675 siendo conde de ella el excelentísimo señor don Gaspar de Bracamonte i Guzmán, del Consejo de Estado, governador del reino i presidente de Italia. Corregidor el licenciado don Juan Carrasco, abogado de los Reales Consejos; alcaldes ordinarios Alonso Herrero Bueno i F. Carmona Ximenez; rexidores Gerónimo de Rivera i Francisco Santos; procurador general Manuel de San Miguel de Rivera, este años se reedificó la torre y casas del consistorio."

El edificio se construyó en dos cuerpos. Es muy probable que la parte alta se destinase a casa consistorial, donde se situaría la sala de audiencias de tres gradas con asientos para los jueces. La parte baja se habría utilizado como cárcel. En el contrato se acordó qué partes debían ir en piedra berroqueña de Zurraquín y qué partes en ladrillo y cal.

El interior debía estar completamente enladrillado, incluso el soportal, el patio y el corral, cuyo suelo debía hacerse de guijarro. La escalera debía construirse al uso de la Corte; las puertas y ventanas en maderas de olmo y roble; las llaves de las celdas, muy buenas, no las del resto del edificio, que debían ser ordinarias; los canalones debían hacerse con gárgolas y veletas, como en las fábricas del rey, y el calabozo estaría soterrado debajo de la prisión de noche. Además, debía haber un pozo en el patio de la cárcel y un oratorio junto a la casa del alcalde y frente a las rejas de la prisión.

El edificio tenía que terminarse para la festividad de San Miguel de 1674. La obra fue adjudicada a Juan de la Cruz Carmona y a Manuel de la Vega. Precisamente, este último fue protagonista de una curiosa anécdota, ya que pretendió marcharse sin terminar la tarea y se convirtió en el primer prisionero que la ocupó, aunque por poco tiempo, porque se las arregló para huir de la celda. El asunto terminó en pleito, ya que el concejo les demandó y fue necesario pagar la fianza convenida para que se retirase la demanda.

Actualmente, el edificio ha sido restaurado por los arquitectos Pablo Andrés y Juan José Luis, que han conseguido una perfecta simbiosis entre los materiales y el uso moderno del edificio, pero manteniendo la fachada original y su identidad.
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flecha flecha Plaza de Agustín Martínez Soler
flecha flecha Plaza de la Constitución
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Antigua cárcel
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Civil Administrativo
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Renacentista Clásico
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